La iglesia donde rezaba Dulcinea

Vista interior de la iglesia con la nueva iluminación

Si hay un título acertado para realizar un artículo sobre la iglesia parroquial de El Toboso es el de "La iglesia donde rezaba Dulcinea", del gran historiador del arte José María de Azcárate en 1948 (Revista Ideas Estéticas, vol. 6, pp. 239-241). Según este autor "el templo actual se comenzó a construir hacia 1525, sustituyendo a otro que en 26 de julio de 1511 se describe como "un buen cuerpo de yglesia de una nave de cinco bóvedas con la mayor sobre sus arcos e pilares toda de cantería labrada e todas las paredes de cal e canto con unos feneçes espesos a manera de cubetes, tyene una torrezilla de piedra e yeso para campanario, tyene dos portadas de cantería en la una buenas puestas nuevas y en la otra otras viejeas"(...). Y el jueves 8 de noviembre de 1537 se habla de la iglesia nueva, "toda de bobeda y a los lados de la capilla principal estan dos capillas de bobeda con lus fileteras doradas", pagándose 34.457 maravedíses a "joanes de santiago maestro de canteria para en pago de la obra de la dicha iglesia", al mismo tiempo que se ordena que "se continue la obra de ella como va con paresçcer del cura y conçejo de la dicha villa". Maestro que también dirigía la construcción de la vecina iglesia de Villanueva de Alcardete".
Sigue diciendo Azcárate en su artículo que "En la visita de enero de 1556 la iglesia aun "no está acabada, labrase al presente y anse de hazer tres capillas con las dos colaterales y la tribuna que a de ser de la misma bobeda con tadas las tres naves", especificándose que la torre sólo está construída "la cuarta parte de lo que ha de subier", dato que se comprueba con la fecha de 1552, que tiene la monumental torre en cu primer cuerpo. Por estas fechas debía dirigir la obra de la iglesia el maestro Miguel de Verdilaza".
"Ya en la visita de 1604 se describe de forma análoga a como se conserva al presente: "es de un cuerpo de tres naves casi quadrada de mampostería, estribos de los mismo con esquinas y laborados de sillares. Las bovedas de sillería excepto las de la cpilla mayor que es de yesso fundadas sobre pilares gruessos de cantería en lo claro tien seis con sus crezeros, tiene una torre de mampostería con su sillares en las esquinas questava començada al tiempo de la visita passada e aora esta acavada y en l hueco della en vaxo esta la ila del baptismo fecha en forma de capilla con media naranja, tiene por hazer la sacristi la qual se va haziendo e se haze a la parte de la espistola por la parte de la afuera de la nave colateral y aora sirve de sacritia una capillita pequeña que ay a la parte de la epistola al rremate de lanave colateral. La dicha torre tiene tres suelo y en el último un coronamiento con doçe bolas de piedra y un chapitel pequeño con una bola dorada e una cruz en medio".
El proceso de construcción se prolongó durante más de un siglo -en las distintas fases de construcción aparecen las dataciones en piedra-, coincidiendo con la gran expansión demográfica de la villa -y siendo acabadas con dificultad las fases finales como las bóvedas de la cabecera, ya en pleno declive económico y demográfico-, y ha quedado como el principal testimonio visual de esa época, inmortalizada por Cervantes. La mayor parte de la barroca decoración interior acabó siendo destruida y expoliada durante la guerra civil y el franquismo, dotándola de un desusado aspecto despojado y limpio que recordaba a las iglesias protestantes. En los años ochenta del siglo pasado la techumbre fue completamente restaurada tras sufrir un grave incendio. Actualmente se está redecorando profusamente.

Comentarios