martes, 18 de enero de 2011

El Motín de Esquilache y El Toboso

En el Antiguo Régimen eran frecuentes los motines de subsistencia, revueltas populares provocadas por el elevado precio de los productos básicos como el pan. En 1766 se produjo un aumento del precio del pan como consecuencia no deseada de la política liberalizadora del trigo llevada a cabo por el ilustrado ministro de Carlos III Esquilache -se importó trigo desde Sicilia que desde los puertos de Valencia y Alicante se transportaba a la capital con escala principal en San Clemente-. Esto creó malestar y revueltas en muchos puntos de la geografía española. En El Toboso -y en Campo de Criptana-, concretamente, se escribieron anónimos el 26 de abril de 1766 anunciando motines si no se bajaba el precio del pan (Actas de la causa abierta, certificadas por Francisco Lezcano el 21 de mayo de 1766, AHN/C, leg. 17.802, expediente Tovoso).
Estas revueltas culminaron con la destitución de Esquilache -otros ministros atizaron el fuego para ocupar su puesto- y la expulsión de los jesuitas.

domingo, 9 de enero de 2011

El documental de Ramón Biadiu fue proyectado en el Pabellón español de la E.U. de París de 1937

Pabellón español de la E.U. de París de 1937
En el libro de José María Caparrós Lera 100 documentales para explicar la Historia,  al analizar La ruta de Don Quijote (1934)  de Ramón Biadiu -en el que aparece cerca de un minuto con imágenes de El Toboso-, se menciona un dato que desconocíamos, que dicho documental se exhibió en el Pabellón de la II República española en la Exposición Universal de París de 1937. Mientras una rebelión militar contra el gobierno democrático había provocado una cruenta guerra civil en España, París era el escenario para la representación del poder y la propaganda internacional. Cerca de los pabellones de la Alemania nazi y de la URSS de Stalin, en un modesto y a la vez magnífico pabellón español -de José María Sert-, junto al Guernica de Picasso, pinturas de Miró y esculturas de Julio González entre otros, se exhibieron también los documentales Las Hurdes de Buñuel y La Ruta de Don Quijote,  con  imágenes de la Mancha y de El Toboso. Poco tiene que ver el documental de Buñuel, tremendista, con el sosegado y realista de Biadiú, de voluntad eminentemente etnográfica.
Fotograma de La ruta de Don Quijote de Ramón Biadiú, 1934

sábado, 18 de diciembre de 2010

El charco del Pozo de la Puerta de El Toboso

Vista del llamado Pozo de la Puerta en una fotografía de 1916

El Toboso se edificó sobre una pequeña pendiente elevada que desaguaba formando pequeños charcos en las hondonadas adyacentes. Estos charcos debieron ser útiles para que abrevasen los animales pero  muy nocivos para la salud pública porque eran un foco de transmisión de enfermedades contagiosas. El del Pozo de la Puerta, estaba situado junto al pozo que a su vez estaría junto a una de las puertas de entrada al pueblo.  Hubo intentos intermitentes de desecarlos mediante zanzas pero hasta época reciente -durante la alcaldía de D. Manuel Cerro- no se culminó esta tarea.
Por otra parte, y de acuerdo con la política de desamortización -conocida por el ministro que la realizó, Pascual Madoz, de 1855-  de los bienes municipales, en el Archivo Provincial de Toledo se conserva el expediente de 1865 de la venta de los terrenos pertenecientes al Ayuntamiento de El Toboso denominados del Pozo de la Puerta, aledaños al charco, de una extensión de  más de una hectárea, que lindaban -entre otros- al Oeste con Inés Rodríguez y al Mediodía con el camino del convento y al Norte con Manuel Manzanares, y que se tasaron en 1.200 reales. Desconozco cuál fuel el adjudicatariao.

Así mismo el charco del Pozo de la Puerta ha sido un lugar emblemático de las vistas e incluso de la iconografía quijotesca. Muchas de las ilustraciones que presentan a Don Quijote y Sancho en El Toboso lo hacen sobre el reflejo de dicho charco, como la de Pierre Noury de 1933

martes, 14 de diciembre de 2010

María Zambrano en un mitin en El Toboso en 1931

La gran filósofa  María Zambrano participó en varios mítines durante el mes de marzo de 1931 por varios pueblos manchegos apoyando a la coalición republicano-socialista, y en concreto participó en un mitin en El Toboso, poco antes de las elecciones municipales del 12 de abril de ese año que acabarían derrocando al monarca Alfonso XIII y darían lugar al advenimiento de la II República. Al terminar la Guerra Civil tuvo que exiliarse y desarrolló la mayor parte de su carrera en el exilio.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El alcalde Zarco de Morales tala y cultiva la dehesa de la Poça del concejo de El Toboso


En 1597 hubo una querella contra el doctor Zarco de Morales, alcalde de El Toboso, porque el año anterior había "rompido y tenía ursurpado y entrada gran parte de la dehessa de la Poça que es lugar de pasto y propia de la dicha villa (...)". Fue condenado a restituir lo usurpado y al pago de una multa pero "luego que fue electo por alcalde este presente año reincidió en el dicho delito volvió arar y tiene labrada la dicha parte de dehessa y lo que peor es que con el favor que como tal alcalde tiene a cortado y talado gran número de pies de encina que en la dicha parte de la dehessa había en la cual el dicho doctor por ser tal alcalde a cometido atroccísimos dignos de punición y castigo" . El testigo Juan Gómez, guarda de los montes municipales relata los hechos: el domingo antes del  día de Reyes, se encontró al doctor y alcalde Zarco, al alguacil  y a un criado sobre las ocho horas de la noche en el monte de la Poça. Al verlo el doctor Zarco le ofreció de beber con gran regocijo y después se fue a la villa con su gente. Juan Gómez se quedó en la dehesa en la majada de los pastores de Juan Martínez de Alexo "y estando a la lumbre con los pastores que guardaban el dicho ganado y a la hora de media noche poco más o menos oyeron golpes (...) a manera de que cortaban leña dentro della en la leña que el concejo desta villa tenya vendida y acudieron a los dicho golpes(...)"(A. H. N., OO. MM., A. T. nº 53.974)
Era el destino de los montes y dehesas del Concejo, usurpados en muchos casos por los cargos concejiles, supuestamente encargados de su vigilancia y mantenimiento, haciendo buena la famosa frase de de Proudhon sobre el orgen de la propiedad.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Proyecto de plantación de pinos "y bellotas" en la sierra de El Toboso en 1811


En plena Guerra de la Independencia, en 1811, el corregidor de Tarazona de La Mancha, Mariano Rufino González, que era vecino de El Toboso, solicitó permiso a las autoridades españolas retenidas en ese momento en Cádiz -mientras se redactaba la famosa Constitución que vería la luz un año después- para replantar terrenos de realengo -pertenecientes al Estado- en una zona donominada La Sierra entre El Toboso, Miguel Esteban y Campo de Criptana -cuyos términos no estaban delimitados-, con "pinos de todas clases, bellotas y otras semillas". Argumentaba en su escrito que esos terrenos estaban completamente deforestados y que no eran productivos para los cultivos por lo que cree que haría un servicio a la nación si se le concediese la licencia para la plantación de árboles. En el escrito se dice que es terreno "pedregoso y seco, de modo que habiendo los naturales de aquellos pueblos empezado el cultivo de algunas posiciones de el con algunas semillas, lo han tenido que abandonar porque perdían aquellas, su sudor y sus fatigas". Dicho escrito nos proporciona algunos detalles interesantes:  en dichos terrenos -de una legua muy escasa-  existen algunos propietarios -a pasar de ser de realengo- "con documentos que garantizan su dominio" y "lo más común es que aquél que ha querido en cualquier tiempo ha labrado lo que le ha parecido, y después lo ha abandonado, como que de inmemorial se tiene este terreno por realengo y valdío". Se pretende el plantío en el terreno propiamente de realengo e inculto y dice que en "aquel País apenas se reconoce un árbol, por cuya falta tantos males ha sufrido siempre y sobre lo que no ha dejado de representarse lo suficiente" (A.H.N. Consejos,12003,EXP.3).
Se inició un expediente  pero no disponemos de documentos que nos permitan saber si finalmente se le concedió la licencia y si llegó a realizar la plantación, aunque es evidente que la deforestación continuó. De todas formas, parece un tanto sospechoso, que en la circunstancia tan incierta de una guerra alguien piense en una empresa tan a largo plazo como una plantación forestal. No sabemos si en realidad lo que pretendía era apropiarse de terrenos de realengo.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La venta del monte de Gúzquez de El Toboso

Expediente de venta del monte de Gúzquez de El Toboso en 1859

     El Ayuntamiento de El Toboso disponía desde su fundación en el siglo XIII del Monte de Gúzquez que le proporcionaba rentas para compensar sus gastos. La crisis hacendística de  municipios como el de El Toboso se agravó en las primeras décadas del siglo XIX. El Estado liberal, después de haber llevado a cabo la desamortización de los bienes del clero regular -que en El Toboso afectó a las tierras y a los bienes urbanos de los tres conventos existentes- inició también la desamortización  y venta de los bienes municipales. El Toboso, que ya había iniciado la venta de su monte en 1824, continuó este proceso con la venta en lotes de unas 486 hectáreas de su monte de propios -municipal-, destinado a pastos y que se solía arrendar por 4.000 reales. Así en el expediente de 1859 consta la venta de uno de estos lotes a Julio Villajos, vecino de Quintanar de la Orden.
Adjudicación del lote de  Corrales de los Conejos del monte de Gúzquez a Julio Villajos

      El lote de  Corrales de los Conejos se había tasado en 111.120 reales y se subastó a la mejor oferta, que fue de 270.100 reales, presentada por Julio Villajos. . De forma paralela el lote de El Reventón se adjudicó a Francisco Añover.
     Josep Fontana en su excelente libro La época del liberalismo (volumen 6 de la  Historia de España, Crítica, Barcelona, 2007) nos informa de que la desamortización civil promovida por Madoz en 1855 establecía la siguiente forma de compensación a los ayuntamientos por la venta de sus bienes de propios: les devolvía el 80% del valor que alcanzase en las subastas -el 20% restante se lo quedaba el Estado-, que se entregaría en títulos de deuda "al 3 por 100, lo que signicaba que los municipios, privados de unos bienes que les servían para financiarse, recibirían anualmente el 2,4 por 100 del valor que éstos habían alcanzado en las subastas" (pág. 277).
    Por otra parte, como consecuencia de la Ley de Desamortización de 1855 de Madoz se sacaron a la venta bienes de propios del Ayuntamiento de El Toboso 1615 fanegas adjudicadas a Miguel Torija por un valor de 170.000 reales (Vicente Moreno Ballesteros, La desamortización de Madoz en España, p.17)
    Estas ventas del monte de El Toboso no se realizaron en pequeños lotes que podrían haber sido comprados por más modestos propietarios y labradores del pueblo, sino que acabaron en manos de grandes propietarios foráneos.

En El Toboso, nº1

 La revista En El Toboso nace con el objetivo de promover la investigación sobre la historia de El Toboso, así como dar a conocer su rico p...