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lunes, 8 de diciembre de 2014

Koltstov en El Toboso (II)

Ya publicamos hace unos meses una entrada sobre la estancia de Koltstov en El Toboso a principios de 1937, ahora publicamos unas anotaciones de su diario en las que habla de El Toboso en contraposición a Villa de Don Fadrique, que estaba visitando, y que considera un ejemplo de pueblo revolucionario, verdaderamente comunista (1):
"5 de febrero de 1937
(...) En El Toboso apenas se disimula la hostilidad y el sabotaje a la República y a su guerra de liberación; miseria demostrativa, ostentosa, en una aldea que siempre ha sido rica, ocultación de productos y especulación con los mismos, explotación de los jornaleros y campesinos pobres al socaire de una engañosa forma izquierdista de colectivismo, la cual, en ciertas condiciones, puede resultar simplemente una protección temporal de la tierra de los propietarios en espera de su llegada.
(...)
¿A qué se debe tanta diferencia? ¿Puede atribuirse tan sólo al hecho de que el Toboso es una población de kulaks y Don Fadrique lo es de campesinos pobres?
(...)
En El Toboso, en cambio, hay numerosos jornaleros que, en el fondo, hasta ahora no están organizados y no han hecho más que cambiar de amo: en lugar del terrateniente, tienen sobre sí el comité, y ni siquiera el comité, sino el "dirigente técnico".. En todo ello se refleja la diferencia en el trabajo de los partidos políticos.
(...)
En El Toboso, el comité del Frente Popular es sólo una pantalla para los forasteros. Toda la vida de la aldea está constreñida en el estrecho marco sindical, y el trabajo político en torno a la iglesia cerrada, por las casas silenciosas y oscuras, lo llevan a cabo los propios fascistas que han quedado indemnes. El Toboso y Don Fadrique son dos polos, dos puntos extremos del estado en que se encuentra hoy el campo español. Entre estos dos polos se sitúan todas las variedades y todos los matices de una vida compleja, turbada y hondamente conmovida."
Vecinos de  Villa de Don Fadrique durante la guerra civil.


Aún considerando que esta es una fuente muy sesgada y parcial, es un documento interesante que abre vías de investigación sobre la guerra civil en El Toboso.

1. Ver Pedro Organero Ronco, La Villa de Don Fadrique durante la guerra civil y la posterior represión (1936-1945), 2013

martes, 6 de mayo de 2014

Sobre la represión franquista en los pueblos de Toledo

Frente a la España oficial de la etapa franquista que reflejan los periódicos autorizados -ABC, La Vanguardia...- y el NODO, existe otra España silenciada, la de la represión y la persecución policial. Es difícil acceder a fuentes directas para conocer cómo se llevaban a cabo las mismas. A través de la prensa clandestina podemos tener algunos vestigios. Por ejemplo, de las detenciones llevadas a cabo en varios pueblos de Toledo -entre ellos en El Toboso- en la primavera de 1947, según reflejan los periódicos Euzcadi roja y España Popular. No disponemos de otras fuentes concretas para desarrollar y profundizar en el conocimiento de estos hechos. Para bibliografía específica consultar el artículo Aproximación a las comunidades campesinas en Castilla-La Mancha (1939-1988) de Manuel Ortiz Heras e Isidro Sánchez Sánchez. y el artículo de Pedro Oliver Olmo El franquismo en Castilla La Mancha




miércoles, 26 de febrero de 2014

Koltsov en El Toboso en 1937 (I)


Mijaíl Koltsov (Kiev, 1898-Moscú, 1942) participó en la revolución rusa de 1917 y en la guerra civil posterior. Inicialmente fue un comunista convencido y un intelectual y periodista destacado de la URSS en los años veinte y treinta. Viajó como corresponsal a numerosos países, entre ellos a España, durante la guerra civil. Algunos historiadores lo consideran un agente personal de Stalin en España. Pero en 1938 fue detenido –al parecer denunciado por André Marty, la máxima autoridad de las Brigadas Internacionales- en medio de la la Gran Purga estalinista, condenado a muerte y fusilado en 1942.
Diario de la guerra de España se formó con los artículos que Koltsov enviaba para su publicación en el diario Pravda. El escritor fue testigo de la guerra civil española desde agosto de 1936 hasta noviembre de 1937. Después de haber permanecido durante varios meses en el Madrid sitiado realizó un viaje hacia Valencia y pasó por El Toboso. Este es el relato que escribió de lo que vio el 3 de febrero de 1937 –sigo la edición de la editorial Planeta, Backlist, 2009, p.399 y ss. Las anotaciones son mías:
“(…) El campo está formado por bancales ondulados, en suaves colinas; a lo lejos se divisaron una casas blancas. Así, pues, será posible acostarse, dar un poco de descanso al hombro dolorido, dormir un poco. Iban por el camino dos campesinas con blusas bordadas, con pañuelos en la cabeza; en dirección contraria a la nuestra iba otra, también con un pañuelo en la cabeza, montada en una caballería. Pero iba montada no en un caballo, sino en un borrico. Y esto me recordó que la muchacha montada en la caballería podía ser Dulcinea, la auténtica Dulcinea del Toboso, la adorada dama del ingenioso y desdichado hidalgo don Quijote de la Mancha; me recordó que no estábamos junta al Terek ni en el Kubán, en  La Mancha, que el pueblo próximo era El Toboso, del distrito de Quintanar, de la provincia de Toledo. El secretario se llama Gregorio Gallego (1), nunca ha salido de La Mancha, con gran dificultad se puede imaginar el Kubán y se quedaría más que asombrado al encontrarse allí con mozas tocadas con pañuelos, exactamente como en Quintanar.

Gregorio Gallego Villegas

El Toboso nos ha recibido con hosco ceño. Las casas aparecían inabordables, sin luces, como pequeñas fortalezas de uno y dos pisos. En la pesada puerta de la iglesia, colgaba un candado medieval y un letrero de cartón: “Depósito popular de grano antifascista”. Una larga cola de amas de casa, con pañuelos negros, se torcía como una serpiente tras la esquina y entraba en una tienda de comestibles. Vendían chocolate para desleír, media libra por persona. La aldea se veía limpia, como por Pascua; todo estaba barrido, todo ordenado y en su sitio. Madrid acudía a la memoria como un inmenso vivac lleno de basura.
El alcalde (2) nos recibió amable y circunspecto. Se estaba calentando ante un enorme brasero de cobre; el leve humo de los carboncillos se elevaba hacia las ennegrecidas vigas del techo; al extremo de la estancia vacía y baja de techo, sentados en un banco de piedra, bajo una tabla con viejos decretos amarillentos, había unos campesinos fumando en pipa y escuchando en silencio nuestra conversación.
Al principio hablamos de cuestiones generales y políticas. El alcalde contó que los tiempos son difíciles, desde luego, pero El Toboso los soporta sin el menor descontento y toda la villa, como un solo hombre, es fiel al actual gobierno legítimo. En particular él mismo, el alcalde, hacía cuanto podía para que El Toboso fuera un ejemplo de lealtad y obediencia a las autoridades. De sí mismo dijo el alcalde que, formalmente, era republicano, pero que por sus convicciones era comunista, si bien tampoco le desagradaban las ideas anarquistas. A la pregunta de qué opinión le merecía el Partido Socialista, el alcalde subrayó que también este partido le había entusiasmado siempre. ¡Acaso se puede ser comunista sin ser socialista y republicano! De los dos mil quinientos habitantes de El Toboso, sólo mil cien participaron en las elecciones de febrero del año pasado. De ellos, doscientos votaron por los partidos del Frente Popular, y novecientos –el alcalde suspiró penosamente- votaron por los partidos de derecha y fascistas. Después de la sublevación al comienzo de la guerra civil, quince hombres fueron detenidos, unos once se escondieron (3). Los demás, a juicio del alcalde, han comprendido sus errores y ahora, según él se ha expresado, respiran con el mismo pecho que el Estado.
Por lo visto, esta parte de la conversación ha sido la más delicada e incómoda para el alcalde, quien tan pronto se frotaba las manos, ateridas, sobre el brasero, como se secaba el sudor de la frente, como fruncía de manera muy significativa las cejas, como soltaba una pícara risita de conejo, y se alegró mucho cuando recabó su atención la llegada de una muchacha muy joven, muy alta y muy triste. (…)
La tierra alrededor de El Toboso pertenece en su mayor parte a campesinos ricos y a pequeños propietarios. Aquí hay pocas haciendas que no tengan cinco, cuatro, tres o por lo menos dos braceros. Había también algunos grandes terratenientes, pero éstos se han escapado, todos, al campo fascista, y la comunidad ha confiscado sus tierras, unas dos mil hectáreas. En esas tierras, según ha comunicado solemnemente el alcalde, se ha organizado un koljós (4).
-¿Cuántas familias la componen?
El alcalde no puede decirlo.
-¿Quién lo sabe? ¿Quién dirige el koljós?
Había que entender la respuesta en el sentido de que la tierra confiscada está bajo la dirección del comité del Frente Popular (5), compuesto por representantes de todos los partidos políticos de la localidad. Por lo que respecta a diferentes detalles como faenas del campo, su distribución, utilización de los caballos y todo lo demás, el comité dispone, para todo ello, de un director técnico (6), cuyo nombre el alcalde no recordó.
Perdimos casi una hora para encontrar al director técnico. Resultó ser un hombre de poca estatura, muy listo, con autoritarios giros de lenguaje. A las primeras palabras se puso en claro que no es el comité del Frente Popular, sino él, personalmente, quien dirige todas las cuestiones relativas a lo que en El Toboso se denomina kiljós. Con ayuda de braceros y de campesinos pobres, utilizando los mulos confiscados, los aperos y las semillas, ya en enero y febrero labró la tierra y sembró trigo, avena y cebada, y ahora está preparando la escardadura de los campos. Da de comer, si bien muy parcamente, a los trabajadores y a sus familias. Al principio entregaba a todos un mismo racionamiento, pero ahora ha introducido una especie de pago por jornada de trabajo o mejor dicho, un pago en especies por cada labor, efectuada a destajo. Ahora procura ponerse de acuerdo con los trabajadores para la poda de las vides y la acolladura de los olivos.
-¿Con qué frecuencia se reúnen los miembros del koljós? ¿Tienen ustedes alguna administración o dirección?
El director técnico explicó que sólo se celebran reuniones para tratar de cuestiones políticas; en cuanto a las técnicas (con este concepto lo abarcaba literalmente todo), el Comité del Frente Popular le ha dado a él, al director técnico, plenos poderes para que lo resuelva todo personalmente… Se ha sorprendido mucho cuando le he dicho que en nuestro país, en la Unión Soviética, se entiende por koljós algo completamente distinto.
-¿Y no sería mejor, por ahora, entregar parte de la tierra confiscada a los campesinos que tienen poca y a los bra ceros, individualmente o unidos en grupos?
No, ni el alcalde ni el director técnico lo consideran justo.
A su juicio, los braceros y los campesinos individuales no son capaces de cultivar la tierra por sí mismos. No disponen para ello de fuerzas ni de recursos. Y lo más importante es que, al distribuir la tierra, se podría armar algún lío, cosa que al alcalde le preocupa. Dar la tierra es fácil, pero recuperarla otra vez es difícil. Por este motivo, las figuras dirigentes de la villa de El Toboso han decidido por ahora no tocar las haciendas confiscadas, mantenerlas en la mano y, después de la guerra, cuando todo se aclare, ya se verá lo que con la tierra se hace.
Por ruego mío nos mostraron la caballeriza de la hacienda colectiviva. Buena cuadra de albañilería. Treinta mulos en el establo. Nunca se guardaban los arados –viejos arados, con rejas cortas y romas, que en Rusia ya no se encuentran en ninguna parte-. Los mozos de la cuadra abrevaban a los mulos con agua fresca y se llevaron a la mano a la boina, saludando, al ver al “director técnico”. Todo, en conjunto, daba la impresión de una buena finca administrada por un celoso intendente mientras el dueño se encuentra en el extranjero". (...)
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1. Gregorio Gallego Villegas fue secretario local del Partido Comunista y destacado dirigente de UGT y participó en la actividad política en El Toboso y en Quintanar de la Orden durante estos años. Era hijo de Angel Gallego Ortiz,  de Izquierda Republicana, el partido de Azaña, fue fusilado en el cementerio de Quintanar de la Orden en noviembre de 1939. Gregorio Gallego fue hecho prisionero al finalizar la guerra civil y ejecutado en Ocaña en 1941 -junto a otros 113 toboseños republicanos que fueron detenidos,  25 de los cuales fueron ejecutados-. El hermano de Gregorio, Manuel también fue represaliado y fusilado en 1939, así como su mujer Rosario Torres. Esta fue una de las familias procedentes de El Toboso más castigada por la represión franquista. Un hermano de Angel Gallego Ortiz, Hilario Gallego Ortiz fue juez de paz de El Toboso en 1942 e instructor de la Causa General franquista contra los republicanos en El Toboso.
2. Aún no he identificado con exactitud el nombre del alcalde de El Toboso en este momento. Puede tratarse de Nicolás Fuentes o tal vez de  Julián López.
3. En realidad fueron 13 las personas de derechas hechas prisioneras y ejecutadas en El Toboso el 22 de agosto de 1936; otros prisioneros consiguieron salvarse de la ejecución.
4. Granja colectiva en la URSS, formada a partir de las tierras expropiadas a los latifundistas.
5. Coalición de partidos de izquierdas que ganó las elecciones a Cortes en febrero de 1936. El Ayuntamiento electo de El Toboso fue disuelto -el Alcalde, Jaime Martínez Pantoja fue ejecutado el 22 de agosto- y sustituido por el llamado Comité de Defensa del Frente Popular, que en El Toboso lo componían 8 miembros: 4 pertenecientes al sindicato de la UGT FETT, 2 a Izquierda Republicana y 2 al PCE. El Comité se subdividía en las siguientes delegaciones, aquí denominadas secciones o departamentos: Abastos, Guerra, Industria y Comercio, Banco, Auto-Transporte, Incautaciones y Panadería (Archivo Histórico Nacional, AGC, Secc. P-S Madrid, c. 683, El Toboso, Libro 1º. Actas del 20-X-1936 y del 22-X-1936. Cit. por J. M. Ruiz Alonso, La Guerra Civil. en la provincia de Toledo, Almud, 2004, t. I, p.259.
6. Desconocemos el nombre de este llamado director técnico

sábado, 4 de mayo de 2013

Algunos datos sobre El Toboso en 1936

Fotografía de J. Arnau (durante la Guerra Civil)

Al consultar otras informaciones he ido recogiendo algunos datos sueltos sobre El Toboso durante el año 1936 y la Guerra Civil:

1. El Frente Popular -coalición de izquierdas- sólo obtuvo 200 de los 1.100 votos en las elecciones de febrero de 1936 en El Toboso -como en la mayoría de los pueblos de la provincia de Toledo.

2. El historiador francés Guy Hermet, al hablar sobre el aumento de la afiliación al PCE durante la Guerra Civil, recoge el testimonio siguiente, que se repetiría en obras posteriores: “O el del alcalde de El Toboso, interrogado por Mijail Koltsov, que se presenta a sí mismo como “republicano, de convicciones comunistas pero igualmente seducido por las ideas anarquistas y, al mismo tiempo, entusiasta del Partido Socialista” (HERMET, Guy: Los comunistas en España. Ruedo Ibérico, París, 1972, p. 39).

3.  El abastecimiento de Madrid durante la guerra se llevó a cabo con los suministros proporcionados en gran medida por los pueblos de La Mancha.  En relación con una expedición para obtener suministros,  se menciona que al pasar por El Toboso y otros pueblos de camino a Tomelloso, "la entrada y la salida de los mismos está rigurosamente vigilada por las milicias, que examinan rigurosamente nuestra documentación" (La Voz, 1 de septiembre de 1936). Días después, en La Voz de 22 de septiembre de 1936, aparece: "Del Toboso ha recibido el mismo cuartel general (de las milicias del círculo solialista del Norte) cinco ovejas y cinco sacos de trigo del Frente Popular y de D. José Luis Ferrando 150 palomas , 37 gallinas y patatas, tomates, uvas y melones". 


miércoles, 13 de febrero de 2013

Algunos documentos sobre la guerra civil en El Toboso

La historia se conoce accediendo a los archivos y cruzando documentos de distinta procedencia. El relato histórico se elabora con mucha dificultad a partir de distintas interpretaciones de unos mismos hechos, pero es imprescindible conocer las fuentes de primera mano. He aquí algunos documentos sobre uno de los períodos más trágicos del nuestra historia. Después de más de 73 años del fin de la guerra civil el acceso a algunos archivos y documentos sobre esta etapa y la primera posguerra en El Toboso, resulta mucho más fácil. Hace algunos años en la página web de Javier de la Puerta se publicaron algunos documentos gráficos sobre algunas personas que tuvieron cierto protagonismo desde el bando republicano  y que fueron víctimas de la posterior represión de la posguerra. Por otra parte es de acceso público desde hace cierto tiempo el expediente de la llamada Causa General (entrar en ver imágenes) que elaboró el régimen de Franco sobre las  víctimas del bando denominado "nacional". En internet también podemos encontrar algunos testimonios de descendientes de algunas de las víctimas de la guerra (aunque en este caso no conocemos el nombre real al que se hace referencia)

jueves, 1 de septiembre de 2011

Recuperación de la memoria histórica en Quintanar de la Orden




Recientemente he tenido conocimiento de que en el Cementerio Municipal de Quintanar de la Orden están colocadas varias placas conmemorativas con los nombres de los republicanos fusilados tras la Guerra Civil, cuyos cuerpos estuvieron depositados durante decenios en una fosa común. Aparecen los nombres agrupados por pueblos, y en concreto aparecen los nombres de diez toboseños. No es necesario acudir a los referentes de la historiografía más reciente sobre la Guerra Civil y la posguerra -algunos historiadores hablan de "holocausto", otros de "gulag" para calificar con referentes universales las matanzas entre  españoles-, sencillamente es un acto de civilización póstuma superadora de la barbarie.

El privilegio de mercado de El Toboso

  Renovación del privilegio de mercado. Archivo Municipal de El Toboso El maestre de la orden de Santiago Vasco Rodríguez concedió a la vill...