Aunque la torre de la iglesia parroquial de El Toboso ha servido para rehacer una de las frases más comentadas de El Quijote y dotarla de un significado de mayor alcance - "con la Iglesia hemos topado, Sancho" de carácter anticlerical, en vez de la literal "con la iglesia hemos dado, Sancho"-, el investigador Francisco Javier Escudero nos proporciona datos muy esclarecedores sobre el sustrato histórico detrás del pasaje literario. Gracias a los datos aportados tras su trabajo de años por los archivos de La Mancha, hoy sabemos, por ejemplo, que la construcción de la gran torre de El Toboso se prolongó durante más de 50 años, y que los habitantes de la villa de El Toboso tuvieron que aportar grandes sumas de ducados para sufragar los gastos y pagar a los canteros. Los principales canteros que intervinieron fueron Juanes de Verdulaza y Román de Izaguirre, de origen vasco. El concejo litigó con ellos por los problemas constructivos detectados y por la reclamación por el retraso en el pago de sus honorarios. Javier Escudero, en su afán de buscar un soporte documental a la gran novela cervantina, llega a decir que el episodio de la segunda parte en el que Don Quijote y Sancho buscan el palacio de Dulcinea y se encuentran con la supuesta gran torre, en realidad sería una ironía, porque en el tiempo en el que se concibió esta novela aún no estaría terminada la torre, y era notorio en la zona el retraso de las obras. En cualquier caso, hoy podemos contemplar una de las torres más contundentes y de mejor factura de toda La Mancha, testigo del esfuerzo de la villa por dotarse de un símbolo acorde con su ambición.
Conocer El Toboso a través de la historia, la literatura, el arte, el cine ... Editado por Luis Gómez Gallego, El Toboso (Toledo)
martes, 16 de abril de 2024
La gran torre de El Toboso
miércoles, 3 de abril de 2024
El doctor Esteban Zarco de Morales
El doctor Esteban Martínez Zarco de Morales Villaseñor, estudió Jurisprudencia en el Colegio de los Españoles de Bolonia y desempeñó diversos cargos, como corregidor de las villas de Requena y Utiel, así como alcalde ordinario y regidor de la villa de El Toboso, y familiar de la Inquisición. Fue el redactor de la relación informativa de esta villa que se envió a requerimiento de Felipe II, con datos importantísimos referidos al año 1576. Vivió en la que se conoció como casa de la Torrecilla, en la actualidad convertida en la Casa Museo de Dulcinea. Tuvo un hijo y un nieto llamados Flaminio. Fundó un mayorazgo que heredó su nieto. Tuvo una hermana llamada Ana, que la leyenda ha convertido en inspiradora de la figura de Dulcinea. El doctor murió en 1600. En su disposición testamentaria detalló las armas del escudo familiar que confirmase su condición hidalga, aunque hay que aclarar que eso no le había librado de pagar tributos, y a pesar de los intentos de su hijo por conseguir la exención fiscal, no lo consiguió, por la fuerte oposición del concejo de El Toboso. Ejerció como abogado y fue un rico hacendado. Tuvo numerosos litigios con el concejo de El Toboso por la posesión de tierras comunales, así como con el clan rival de los Ortiz.
El mayorazgo se disolvió en 1713 al morir la última poseedora, Catalina Morales, sin descendencia. No se puedo cumplir la voluntad del doctor Zarco de crear una capilla si se disolvía el mayorazgo por falta de recursos, pero si se creó una capellanía con los menguados recursos restantes, después de una agria disputa con las autoridades civiles, amenazadas de excomunión por el delegado del prior de Uclés. Con el tiempo la casa fue adquirida por el convento aledaño de la Concepción, que a su vez sería desamortizada en el siglo siguiente y pasó a particulares, quedando en estado ruinoso hasta su rehabilitación en los años sesenta del pasado siglo, destinándose a museo que recrea cómo sería la casona de un hidalgo de la época de Cervantes.
Las previsiones pormenorizadas del doctor Zarco respecto a su memoria y estirpe acabaron por disolverse en el tiempo, pero la fama de un personaje literario hizo que se decidiese restaurar su casa y volver a levantar los viejos blasones abandonados entre ruinas.
Casa de la Torrecilla, que perteneció al doctor Esteban Zarco de Morales, en la actualidad Casa Museo de Dulcinea.
lunes, 5 de septiembre de 2022
Exposición de fotografías de El Toboso en 1979
En el Centro Cervantino de El Toboso se exponen desde el pasado 23 de julio hasta el 30 de septiembre una serie de fotografías de El Toboso realizadas en el año 1979, que muestran cómo era el pueblo en ese momento.
martes, 25 de septiembre de 2018
domingo, 4 de septiembre de 2016
Vierge y Jaccaci en El Toboso
martes, 19 de abril de 2016
Silverio Yébenes y Azorín en El Toboso
domingo, 20 de diciembre de 2015
Comunicación sobre el documental de Ramón Biadiú de la ruta del Quijote
Ahora adjunto el enlace para poder leer dicha comunicación. (páginas 113-124)
La ruta de Don Quijote de Ramón Biadiu
En El Toboso, nº1
La revista En El Toboso nace con el objetivo de promover la investigación sobre la historia de El Toboso, así como dar a conocer su rico p...
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Pasadas las celebraciones y fiestas de agosto, tenemos que llamar la atención sobre el lamentable estado de deterioro de una de las dos pue...
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Hay numerosos y diferentes enfoques en los estudios sobre Dulcinea del Toboso y Aldonza Lorenzo -el fin de semana pasado se ha celebrado e...
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La popular "glorieta" de El Toboso es uno de los enclaves más interesantes de la villa. Este espacio quedaba fuera del recinto a...



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