viernes, 3 de agosto de 2012

El libro de matrícula de El Toboso

Libro de matrícula de El Toboso de 1796

Entre las numerosas fuentes documentales para conocer los distintos aspectos de la población en la época moderna, contamos con los llamados “Libros de matrícula” –seguimos la tesis doctoral de José Camacho Cabello, La población del arzobispado de Toledo en los Tiempos Modernos.

Según se establece en las Constituciones Sinodales de 1660 (Libro V, Til IX, Const. 1):
‘Mandamos (…) que habiendo llegado a la edad de discreción se confiesen al menos una vez en el año y reciban el Santísimo Sacramento de la Eucaristía en sus parroquias (…) desde el domingo de Ramos basta el domingo después de Pascua de Resurrección inclusive’. Se indicaban severas penas para los que no cumpliesen y para hacerlo con todo rigor ‘ordenamos que de aquí adelante, los curas por sus personas sin comentarlo a sus tenientes ni sacristanes tengan cargo en cada u año de hacer la matrícula cada uno en su parroquia de todos sus parroquianos, así casados como no casados, así varones como mujeres, designándolos por sus nombres y edades poco más o menos”.

Los curas siguieron este precepto y en muchos archivos parroquiales se conserva esta valiosa fuente documental, como por ejemplo en el Archivo Parroquial de El Toboso. Aparece un listado de familias –en este caso no aparece la calle en la que vivían- que habían cumplido estas obligaciones eclesiásticas. Se señala si ha habido comunión –cm- o confesión –cfn-. Los párvulos, evidentemente no aparecen en los listados. Los curas enviaban estos listados –o unas copias- al arzobispado. Cuando esta matrícula incluye a todos los adultos del municipio se convierte en el censo más fidedigno para el siglo XVIII. Al mismo tiempo, estos Libros de Matrícula representan de forma clara que ell control social de la Iglesia era absoluto en el Antiguo Régimen.

domingo, 29 de julio de 2012

La reja, la galera, la manta y el costal

Cuatro objetos del pasado con suficiente simbología  como para representar todo el ciclo  de las labores agrarias de El Toboso. Cuatro objetos grabados con el nombre del agricultor: la reja que prepara la tierra, la galera para transportar la mies o el grano, la manta para guarecerse del frío  y el costal que sirve para llevar el grano hasta el granero.
Rejas con las iniciales del agricultor Luis Gómez Valero, mi abuelo, para no ser confundidas cuando se llevaban la la fragua -para aguzarlas.

La galera de 1924, con la inciales L. G., depositada en el Museo de Dulcinea de El Toboso

La manta de lana de la fábrica de Mota del Cuervo

El costal para guardar y transportar el trigo y la cebada

martes, 10 de julio de 2012

La Fundación Morales de Nieva

En El Toboso se conoce popularmente como "Las Memorias" a una serie de tierras y bienes disfrutados en usufructo -con el pago de una pequeña renta- por numerosos vecinos desde distintas fechas. En realidad se trata de la Fundación Morales de Nieva que fue constituida inicialmente como capellanía por D. Francisco Morales de Nieva en 1628 y posteriormente por D. Alonso Morales de Nieva en 1633 -también llamada "Pías Memorias". D. Francisco Morales de Nieva fue catedrático de Metafísica de la Universidad de Alcalá de Henares y canónigo de la catedral de dicha ciudad y está enterrado en la llamada "capilla de los hierros" de El Toboso. De esta capellanía sería titular su sobrino D. Alejo Martínez Nieva y Morales -fundador del convento de Trinitarias de El Toboso.
Antigua capilla de San Ildefonso en la iglesia parroquial de El Toboso, conocida como "de los hierros" donde está enterrado D. Francisco Morales de Nieva, fundador de la Fundación Morales de Nieva

Pasaron los siglos y este legado se reguló y clasificó mediante Real Orden de 14-3-1928, durante el reinado de Alfonso XIII, pasando el usufructo de estos bienes a manos de particulares.
En la actualidad la Fundación Morales de Nieva está regida por un Patronato asumido provisionalmente por la Viceconsejería de Presidencia y Administraciones Públicas de la JCCM, a la espera de realizar un nuevo nombramiento de Patronato provisional constituido por los Ayuntamientos de El Toboso, Miguel Esteban y Mota del Cuervo. En los últimos años se han realizado enajenaciones de este patrimonio a favor de los usufructuarios.
El patrimonio de la fundación está constituido por fincas rústicas y urbanas situadas en los términos municipales de El Toboso y Miguel Esteban y fincas rústicas en Mota del Cuervo.

Fachada de la conocida como "Casa de las Memorias", de la familia Morales de Nieva, que perteneció a la Fundación Morales de Nieva hasta que fue enajenada


Detalle del escudo y la reja con el símbolo de canónigo -con capelo y borlas circulares-, de la casa llamada de las Memorias

Interior del patio en una fotografía de J. Arnau en torno a 1930, cuando el patio y la casa aún no se habían dividido

Fecha (1505) encontrada al restaurar la casa, que corresponde a una fase anterior de esta vivienda.



martes, 26 de junio de 2012

Altercado carlista en El Toboso en 1869

Carlos de Haes, El Toboso, 1865

En septiembre de 1868 se produjo la revolución liberal denominada La Gloriosa, que acabó con el reinado de Isabel II e inició un intenso período de reformas y cambios políticos liberales -con la constitución de 1869, el breve reinado de Amadeo I de Saboya y la brevísima I República-. Al mismo tiempo, reaparecieron antiguos conflictos como el representado por los carlistas, partidarios de la vuelta al absolutismo -habían perdido la primera guerra carlista y estaban iniciando la segunda-. El diario liberal Iberia con fecha de 31 de julio de 1869 se hace eco de un incidente ocurrido en El Toboso con unos carlistas. La noticia es la siguiente: “Del Toboso escriben dando cuenta del escándalo que han provocado cuatro o seis carlistas de aquella localidad.
Dice así la carta:
“Es el caso que, yendo a paseo nuestro amigo don Francisco Villegas en compañía de tres voluntarios más, serían como las diez de la noche, al pasar por la puerta de un carlista, oyeron estos voces y denuestos contra el Gobierno y los milicianos, y al querer enterarse, parándose un momento en la calle, salió el carcunda, y asiendo de un brazo a nuestro amigo, lo entró en su casa cerrando después la puerta en donde estaba su querida, un hermano y un hijo. Maltratado aquel y en horrible lucha, los amigos dieron voces y pedían auxilios hasta que oídos por la ronda o patrulla, el jefe mandó echar la puerta abajo y que subieran por la pared, no sin ser heridos tres o cuatro de los que lo intentaron, hasta que un voluntario pudo rehacerse, disparando un tiro, quedando muerto en el acto el partidario carlista, célebre presidiario en Toledo. El Juzgado está instruyendo el sumario. Nuestro amigo está herido en la cabeza un una mano, y gracias a su muchísimo valor y serenidad no fue víctima de aquella manada de lobos.
Las heridas, aunque son de consideración, por ahora no parecen de gravedad.
Los carlistas del Toboso son una especie de fieras salvajes, y será preciso civilizarlos”.

En El Toboso, nº1

 La revista En El Toboso nace con el objetivo de promover la investigación sobre la historia de El Toboso, así como dar a conocer su rico p...