miércoles, 19 de mayo de 2010

La fotografía de Jean Laurent sobre el carro de tinajas

El gran fotógrafo  francés Jean Laurent hizo esta fotografía en Murcia en 1871, e inmediatamente -por ese cruce de asociaciones que  de forma automática  despliega el  investigador obsesionado- hemos intentado  aumentar el tamaño de la foto para ver si encontramos la marca de origen de esas tinajas, que por su aspecto bien puedieran ser de donde quisiéramos -pero los píxeles no nos lo permiten-. Habrá que buscar la fotografía original -o una buena copia- y conseguir más datos de la misma, pero no hemos podido evitar, al descubrir esta foto, emocionarnos y proyectar con la imaginación el recorrido por el espacio y el tiempo siguiendo las rutas de las tinajas toboseñas .

El tinajón escondía una tinaja de El Toboso


El Toboso esconde un tesoro, el de sus tinajas, que fueron las más famosas de España, y que están presentes en muchos museos -por ejemplo en el recientemente inaugurado de Alcázar de San Juan sobre Alfarería de Castilla La Mancha- pero que en el pueblo que las creó aún están por descubrir y valorar. Me han llegado noticias de que hace un mes escaso se han vendido dos tinajas de El Toboso de forma fraudulenta. Este fin de semana he descubierto que lo que era un humilde tinajón, escondía en el  borde  de la boca,  la marca de las tinajas de El Toboso, un "logo" de éxito en su época.


lunes, 17 de mayo de 2010

Toboseñas famosas


En la provincia de Ciudad Real  llamaban "toboseñas" a las famosas tinajas que se producían en El Toboso hasta finales del siglo XIX -y que se exportaban por todas partes-. El excelente museo de Alcázar de San Juan -FORMMA, Museo de la Alfarería Manchega- recoge varias piezas de las tinajas toboseñas. El fondo permanente del museo procede de la donación de la colección de alfarería manchega de Jesús María Lizcano.

viernes, 7 de mayo de 2010

Los libros de Galdós para El Toboso

Leyendo el libro de Andrés Gómez-Flores Territorio Quijote (2005), en el que va siguiendo los pasos de Azorín por la ruta del Quijote, me entero de la donación de libros que hizo la hija de Galdós al Ayuntamiento de El Toboso en 1925.
Carta de la hija de Galdós al alcalde de El Toboso en 1925, que aparece en el libro de Andrés Gómez-Flores mencionado

Continuación de la carta de la hija de Galdós

Ya hablamos en una entrada anterior de la estrecha relación de Galdós con El Toboso y en la carta de la hija se recuerda especialmente al gran  personaje literario del médico de El Toboso, "el célebre Miquis", Augusto Miquis,  creado por su padre -el segundo gran personaje literario de El Toboso, después de Dulcinea-, y que aparece en varias de sus obras. Andrés Gómez-Flores se pregunta dónde fueron a parar aquellos libros de Don Benito Pérez Galdós que se enviaron a El Toboso y que podrían haber enriquecido la biblioteca cervantina. También se extraña el autor que no haya ninguna edición de la Ruta de Don Quijote de Azorín, con un capítulo famoso dedicado al pueblo- cuya edición de 1916 tiene unas fotos magníficas de El Toboso -que comentaremos otro día.

domingo, 2 de mayo de 2010

Veletas

Rosa de los vientos de El Toboso
Las veletas guardan la memoria del viento, pero sobre todo emiten señales y avisos muy útiles. El Toboso tiene una instalación permanente de arte móvil en sus tejados, un sistema articulado de veletas que anuncian el frío -cierzo-, la lluvia -poniente y solano-, el agostamiento de las cosechas -solano-...Desde casi cualquier lugar del pueblo se pueden ver sus veletas, solo hace falta levantar la mirada de vez en cuando.
Veleta del Convento de las Monjas Clarisas


Veleta del Cristo de La Humildad

Una de las Veletas del Convento de Trinitarias

La veleta de la espadaña del Convento de Trinitarias

La veleta de la Iglesia Parroquial

Veleta de San Sebastián

Veleta de una casa, con el motivo del gallo, el más común
Veleta de una casa
Otra veleta de gallo
Veleta del Museo de Dulcinea
Veleta del Museo de Dulcinea
Veleta del Antiguo Horno de la Torrecilla

miércoles, 28 de abril de 2010

El horno de la torrecilla y la puerta de entrada medieval

A partir del dibujo de Carlos de Haes de 1865 podemos indagar en el espacio representado, y nos detendremos en el el famoso horno situado tras el arco ojival de la antigua muralla.
El horno era del Ayuntamiento y se arrendaba, se llamaba de la torrecilla, porque había una antigua torre, que aún puede verse en este dibujo. En el Catastro de Ensenada de 1752 se menciona el precio de su arrendamiento anual por 335 reales de vellón -aproximadamente la misma cantidad que ganaba un labrador anualmente-. Con el tiempo pasó a ser horno privado hasta que se remodeló con gran polémica hace unos años. El Toboso es de los pocos pueblos de Castilla-La Mancha con restos de las puertas de entrada -de estas características e importancia- a la antigua muralla medieval. No se fue capaz en su momento de haber reservado este espacio como lugar público -con los expedientes que hubiesen sido necesarios y solicitando los apoyos oportunos-, para reclamo turístico, que, contradictoriamente es casi la única industria que funciona  en el pueblo desde la desaparición de las tinajas - con la excepción de la elaboración del vino y  de  las velas.

martes, 20 de abril de 2010

El problema agrario en El Toboso durante la II República

Para entender dos noticias aparecidas en la prensa referidas a temas agrarios en El Toboso, durante la II República, necesitamos tener algunas referencias. Tras la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931, se llevó a cabo una de las reformas más necesarias del momento: la reforma agraria. España era un país eminentemente agrícola y en Castilla La Mancha predominaba el latifundismo y había una inmensa mayoría de jornaleros y el movimiento anarquista de ocupación de tierras se estaba desarrollando. El 9 de septiembre de 1932 se promulgó la Ley de Reforma Agraria. Entre otras medidas estaban las siguientes: se prohibía a los propietarios de tierras que echaran a los campesinos que arrendaban las tierras, se aplicaba también a los jornaleros las jornadas de 8 horas ya conseguidas por los obreros industriales, se obligaba a contratar para el trabajo de las tierras a jornaleros del propio municipio, se obligaba a los propietarios a cultivar las tierras bajo amenaza de confiscación para evitar que los terratenientes boicotearan a la república dejando las tierras sin cultivar. La reforma, sin resultar un fracaso absoluto, representó una gran frustración para los campesinos debido al atraso en elaborar la ley (un año y medio tras la proclamación de la república), la lentitud del Instituto de Reforma Agraria, encargado de elaborar el inventario de tierras expropiables y la falta de dinero para expropiar las tierras, que debían ser indemnizadas previamente.
Su aplicación fue suprimida por la Ley de Contrarreforma Agraria durante el bienio radical-cedista (diciembre de 1934), pocos meses después de su aprobación.
Estas son las dos noticias que hemos tratado de contextualizar:
1.El Sol, 10-6-1932
(Reedición tipográfica de Tomás Moreno)

2. La Epoca, 2-10-1935

Posteriormente, durante la Guerra Civil (1936-1939) en la zona controlada por los republicanos –como fue el caso de El Toboso- se llevaron a cabo expropiaciones forzosas y repartos de tierras, en un proceso controlado por los sindicatos CNT y UGT. En El Toboso había en 1938  225 miembros de estos sindicatos. Con la victoria del bando franquista se anularon estas medidas.


En El Toboso, nº1

 La revista En El Toboso nace con el objetivo de promover la investigación sobre la historia de El Toboso, así como dar a conocer su rico p...